El senador de la Alianza Libre de Santa Cruz, Fernando Hugo Aramayo Carrasco, expresó su preocupación por la situación en Bolivia, calificando los recientes eventos como un "proceso de desestabilización muy complejo" y un intento de golpe de Estado contra el gobierno democráticamente elegido de Rodrigo Paz.
A pesar de que su partido no forma parte de la coalición de gobierno, Aramayo enfatizó la defensa irrestricta de la democracia y el apoyo al presidente Paz. Comparó la situación actual con el derrocamiento de Gonzalo Sánchez de Lozada en 2003, advirtiendo sobre la táctica de los grupos subversivos de condicionar a los gobiernos para que cedan a sus pedidos.
El senador también mencionó la oposición a una ley que buscaba otorgar créditos a campesinos con menos de 500 hectáreas, argumentando que esto liberaría al campesino y le daría potestad sobre su tierra, rompiendo con un sistema histórico de discriminación.