Se generó una fuerte polémica en el partido de Boca Juniors por una jugada que involucró al VAR y la posible mano de un jugador, que derivó en un gol anulado.
Los panelistas debatieron intensamente sobre la interpretación de la jugada, con opiniones divididas respecto a si debió cobrarse penal o no. Se cuestionó el criterio del árbitro y del VAR, comparando la jugada con otras situaciones similares en partidos anteriores.
Diego y Gabriel expresaron su desacuerdo con la decisión, argumentando que la mano de Valenzuela no amplía el volumen del cuerpo y que la pelota le pega en el brazo.
La discusión se tornó acalorada, con acusaciones de "vergüenza" y "papelón", reflejando la tensión vivida en La Bombonera.