La polémica arbitral en el partido de Boca Juniors contra Cruzeiro, válido por la Copa Libertadores, dominó el análisis deportivo. El árbitro Valenzuela fue criticado por anular un gol a Boca y por no revisar una jugada clave en el VAR, lo que generó el enojo de los jugadores, especialmente de Paredes, quien calificó la noche como una "vergüenza".
Se debatió extensamente sobre el uso del VAR y la interpretación de las jugadas, comparando con el arbitraje en Europa. Los comentaristas expresaron su preocupación por la falta de aplicación consistente del VAR en Sudamérica y la posibilidad de que los árbitros se relajen al tener el apoyo tecnológico.
Boca Juniors ahora está obligado a ganarle a Católica en la última fecha para clasificar. El partido terminó 1 a 1, con un Cruzeiro que mejoró su performance tras la expulsión de Gerson.