La indignación de vecinos y familiares de pacientes se manifestó con fuerza en González Catán, La Matanza, tras la clausura de una clínica clandestina. Se reportaron casos donde pacientes habrían recibido diagnósticos erróneos tras realizarse radiografías, y que posteriormente habrían resultado en fallecimientos.
Los incidentes incluyeron el arrojo de piedras y rotura de vidrios, lo que obligó a la intervención policial. Durante la cobertura periodística, nuestro compañero Javier Mozo resultó herido por un piedrazo en la cabeza, requiriendo atención médica.