Se desbarató una clínica clandestina en González Catán que operaba con delincuentes que se hacían pasar por médicos, utilizando matrículas falsificadas. Se secuestraron 50 sellos pertenecientes a médicos matriculados y tres armas de fuego. Seis personas fueron detenidas, dos de ellas con antecedentes por homicidio y piratería del asfalto.
La clínica operó durante al menos seis años, desde 2020. Los implicados falsificaban sellos y se hacían pasar por profesionales de la salud. La fiscalía solicitó la detención de tres personas, pero se espera que la cantidad de detenidos pueda duplicarse. Entre los detenidos, algunos no tenían ninguna formación médica.
Una de las víctimas, Romina Orellana, relató cómo su hijo Franco, con discapacidad, fue atendido en esta clínica por supuestos "médicos" que agravaron su estado de salud. La ambulancia que lo trasladó pertenecía a "Argentina Salud", vinculada a la clínica clandestina. Los falsos profesionales diagnosticaron cuadros erróneos y administraron medicación inadecuada, minimizando la condición del niño.