La investigación sobre las clínicas clandestinas en La Matanza revela la presunta utilización de sellos profesionales de médicos de la Ciudad de Buenos Aires para operar sin habilitación en la zona. Se menciona el caso de una médica cubana ejerciendo sin título habilitado, lo que evidencia la falta de controles efectivos.
Noelia Méndez, exempleada de uno de los consultorios, expresó que su ex-suegro, Alberto Santarseri, le ocultó un vehículo tras su separación y le dio una suma menor a la debida, obligándola a "mendigarle" ayuda. Santarseri, detenido por homicidio, administraba estas clínicas.