Una red de clínicas clandestinas fue desbaratada, operando con "médicos truchos" que utilizaban matrículas y sellos de profesionales habilitados.
La investigación, impulsada por la denuncia de una médica que encontró recetas a su nombre, reveló una operatoria ilícita que incluía servicios de ambulancia y farmacias, poniendo en riesgo la salud de miles de personas.
Una ex empleada de una de las empresas involucradas, Analía, relató cómo detectó irregularidades desde 2019, como médicos con documentación vencida y la utilización de una misma matrícula por hasta 10 personas distintas. Denunció que se derivaba pacientes críticos a hospitales sin la debida atención y que se utilizaban médicos extranjeros con títulos convalidados de forma irregular.
La red también brindaba servicios a colegios, exponiendo a niños a riesgos. La ex empleada fue despedida tras intentar exponer las irregularidades, mientras la justicia avanza en la desarticulación de esta peligrosa organización.