El PAMI enfrenta un grave conflicto debido a un recorte del 50% en los ingresos de los médicos, lo que ha generado malestar y movilizaciones por parte de los profesionales de la salud.
Esta medida, que se suma a otros recortes significativos en el área de salud, afecta la atención de los afiliados y genera preocupación por la sostenibilidad del sistema, especialmente considerando la gran cantidad de personas que dependen de esta institución.