La escasez de oxígeno en hospitales bolivianos es crítica, afectando la atención de niños y pacientes en general. Esta situación se agrava por los bloqueos que impiden el paso de insumos médicos esenciales.
La falta de oxígeno y otros suministros sanitarios es una consecuencia directa de los bloqueos de rutas. La ayuda humanitaria enviada por Argentina busca paliar esta problemática, aunque genera controversia entre opositores al gobierno de Rodrigo Paz.