Se cuestionó la lentitud de las autoridades para clausurar la clínica ilegal en González Catán, que reabrió sus puertas tras un allanamiento.
Cuatro clínicas bajo la misma firma operaban ilegalmente, y una ya había sido clausurada previamente.
Se mencionó que la organización también brindaba atención a alumnos de escuelas, clubes y a la obra del Padre Mario, dejando a miles sin cobertura.
Se informó que el fiscal pidió la clausura de todos los establecimientos y farmacias relacionadas, sumando 13 en total.