La abogada María Eva detalló la ardua lucha para que se investiguen las clínicas ilegales que funcionaban con personal médico no habilitado. A pesar de haber realizado denuncias hace dos años y medio, estas no prosperaban hasta que intervino el fiscal Garate, junto a su instructor Vegas y el juez de garantías Roberto Cipinti.
La letrada explicó que su clienta, Noelia Méndez, fue quien inició la denuncia en la DDI de San Justo. Sin embargo, la fiscalía del doctor Garate indica que todo comenzó con la denuncia de la doctora Romina Neira en diciembre. La abogada de Méndez aclaró que su clienta fundó el consultorio inicial "Salud Sí" de forma legal, junto a una amiga médica, y que ella es enfermera, no médica.
Según la abogada, Rubén Alberto Santarseri, ex suegro de su clienta, se aprovechó de la vulnerabilidad de Noelia tras la muerte de su padre para manipularla y montar un negocio ilícito sobre la salud. Santarseri, quien según se reveló habría estado preso por homicidio y piratería del asfalto, se jactaba de ser "intocable" y amenazaba a su clienta.
Se mencionó la existencia de una víctima de mala praxis, Manuel, quien sufrió secuelas en una pierna y podría aportar más detalles sobre el apoyo político que supuestamente Santarseri tenía para expandir su negocio ilegal. La defensa de Méndez sostiene que ella fue apartada a medida que cuestionaba las irregularidades y que su ex suegro y ex marido, junto a otros familiares, estarían implicados en la red criminal.