Se denuncia la presunta creación de un club de fútbol fantasma, "Loriane Fútbol Club", para garantizar la continuidad de Chiqui Tapia y Tovillino en la AFA. Se califica la situación como "mafia pura".
El club, supuestamente inventado, no jugaba al fútbol, no tenía afiliados ni socios, y su existencia se basaría en un sello para obtener votos y blindar la permanencia de las autoridades en la Asociación del Fútbol Argentino.