Se revela que, según testigos, antes del disparo fatal que acabó con la vida de Diego, se escuchó una discusión, gritos y botellazos. Esto contradice la versión inicial de que el arma se le escapó accidentalmente al agresor, Mauro.
La familia de Mauro es descrita como conflictiva, y se mencionan posibles motivos del crimen, como una disputa entre familiares o una posible relación con la novia de Mauro. Se insiste en la necesidad de que la justicia investigue a fondo para esclarecer la verdad.
Se cuestiona la impunidad con la que se manejan los jóvenes armados, mostrando sus acciones en redes sociales. Se reitera que si Mauro hubiera estado detenido antes por sus antecedentes, Diego estaría vivo.