La abogada Denu opina que el móvil del crimen de Diego es importante para la justicia y para que la familia pueda cerrar el duelo. Se debate si el disparo fue accidental o premeditado, y se cuestiona la versión oficial de que fue involuntario.
Se enfatiza que al manipular un arma, el agresor es consciente del daño que puede causar. La familia de Diego pide que se investigue a fondo y que no se encubra nada, ya que temen que la justicia sea lenta o ineficaz.
Se menciona la impunidad con la que actúan los jóvenes armados, mostrando armas en redes sociales. Se sugiere que si Mauro hubiera estado detenido antes, Diego estaría vivo.