Se reitera la controversia sobre el arbitraje en el partido entre Boca y Cruzeiro, con un análisis detallado de las jugadas polémicas de mano.
Se cuestiona la inconsistencia en la aplicación de las reglas por parte del árbitro, especialmente en las jugadas que involucran a Delgado y Romero, señalando que si se sancionó una mano, la otra también debió ser cobrada o ninguna de las dos.
Se destaca la importancia de un criterio unificado en el arbitraje para evitar este tipo de polémicas y asegurar la justicia deportiva en partidos de tal calibre.