Boca Juniors empató 1 a 1 con Cruzeiro en la Copa Libertadores, complicando sus posibilidades de clasificación. El equipo xeneize sintió que le privaron de una victoria por decisiones arbitrales polémicas y la falta de unificación de criterios en el arbitraje sudamericano, especialmente con la implementación del VAR.
Se mencionaron jugadas clave como un posible penal no cobrado a favor de Boca y una mano polémica de Lucas Romero que derivó en la anulación de un gol. Boca necesita ganar en la última fecha para clasificar.