Boca Juniors empató 1-1 con Cruzeiro en un partido marcado por decisiones arbitrales y del VAR, que influyeron en el resultado.
El árbitro venezolano Valenzuela sancionó tres manos con criterios dispares, generando controversia. Boca se adelantó 1-0 con gol de Merentiel, pero Cruzeiro empató en el segundo tiempo.
El partido fue intenso y pudo ser para cualquiera. La expulsión de Gerson por un planchazo a Paredes, a instancias del VAR, dejó a Boca con ventaja numérica, pero no lograron asegurar la victoria.
Se anularon un gol a Boca por una supuesta mano de Delgado y no se sancionó un penal a favor de Boca por una mano de Romero en la última jugada del partido, aplicando criterios diferentes para acciones similares.
Con este empate, Boca está obligado a ganar la próxima semana a Universidad Católica de Chile para clasificar a octavos de final de la Copa Libertadores, aprovechando el criterio de desempate olímpico en caso de igualdad de puntos.