Las autoridades de la UTN reclaman por el financiamiento universitario y la falta de cumplimiento de la ley, tras la multitudinaria marcha de la semana pasada.
El vicedecano Guillermo Gómez y el secretario de ciencia, Gerardo Botasso, denuncian que los recursos que deberían destinarse a mejoras e equipamiento se utilizan para el pago de servicios básicos. Además, señalan el deterioro salarial de docentes y no docentes, y la dificultad creciente para cubrir gastos esenciales.
La crisis presupuestaria también afecta a los estudiantes, especialmente a los del interior, quienes enfrentan dificultades para costear sus estudios. Los investigadores también sufren recortes salariales y presupuestarios, lo que impacta en el desarrollo de proyectos cruciales para el país.
Las autoridades de la UTN afirman que nunca antes habían vivido una situación tan crítica y preocupante, y que la universidad es la solución a los problemas del país, no un problema en sí misma. Subrayan la importancia de la universidad pública y la necesidad de su financiamiento, independientemente de las afiliaciones políticas.