Monseñor Colombo expresó su preocupación por la situación de la clase media en Argentina, que se desmorona y cada vez necesita más ayuda social.
Se observa una disminución en los aportes a Cáritas, tanto de particulares como de empresas, y un aumento en las solicitudes de ayuda para cubrir gastos básicos como alimentos, servicios y transporte.
Incluso personas que antes colaboraban con la Iglesia ahora recurren a ella en busca de asistencia.