La Iglesia Católica, a través del Episcopado, ha expresado su profunda preocupación por la creciente vulnerabilidad de la clase media en Argentina. Marcelo Colombo, titular del organismo, señaló que este sector, que antes no necesitaba asistencia, ahora recurre a Cáritas para solicitar alimentos y ayuda para llegar a fin de mes.
Colombo destacó que la situación de la clase media se ha deteriorado significativamente, sumándose a los sectores de clase media baja e indigentes que ya venían recibiendo asistencia. Esta nueva realidad evidencia la generalización de la crisis económica y su impacto en un segmento de la población que se consideraba más estable.
El pronunciamiento de la Iglesia subraya la magnitud de la pobreza y la dificultad de muchas familias para cubrir sus necesidades básicas. Las cifras presentadas previamente en el programa sobre pobreza infantil y trabajadores pobres refuerzan la gravedad del escenario social y económico del país.