La Iglesia Católica ha lanzado una advertencia sobre la creciente dificultad que atraviesa la clase media, un sector que hasta ahora solía colaborar con organizaciones benéficas como Cáritas. El titular de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, señaló que estas personas ahora se acercan a pedir ayuda, no para donar.
Colombo detalló que las solicitudes de ayuda se centran en cubrir necesidades básicas como comida, alquileres o medicamentos, evidenciando un deterioro en la situación económica de las clases medias. Este fenómeno preocupa a la Iglesia, ya que se suma a la pobreza tradicional y representa un nuevo desafío social que requiere atención.