Se critica la falta de acción del kirchnerismo, y en particular de Cristina Kirchner, para gestionar la liberación de Germán Giuliani, un abogado argentino preso en Venezuela.
Se les acusa de "cobardía" y "desprecio ideológico" por no intervenir en favor de Giuliani, a pesar de tener vínculos con el régimen venezolano. Se sugiere que podrían redimirse realizando gestiones para su excarcelación y reencuentro familiar.
Se expresa una mayor expectativa de acción por parte de figuras como Donald Trump que de Cristina Kirchner en la liberación de presos políticos, señalando que la expresidenta solo se enfoca en su propia causa ("Cristina Libre").