Los sueldos de los trabajadores privados registrados aumentaron un 2,1% en promedio, mientras que la inflación fue del 3,4%, según datos del INDEC. Esto implica una pérdida de poder adquisitivo para los empleados del sector privado.
En contraste, los salarios del sector público experimentaron un incremento del 5% en el mismo período. Además, la morosidad en los préstamos familiares alcanzó el 11,2% en febrero, marcando 16 meses consecutivos de subas y superando los registros de la pandemia.