Se informa que los salarios registrados perdieron nuevamente contra la inflación en los últimos siete meses, lo que significa una pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores. A pesar de que en abril el salario promedio creció un 3% y la inflación fue del 2,6%, la variación anual sigue mostrando un atraso significativo.
Se explica que alcanzar la inflación no es un aumento, sino una recomposición para estar igual que el mes o año anterior. Para que los trabajadores se beneficien, el salario debe estar por encima de la inflación, reflejando la productividad. Cuando esto no ocurre, implica que "alguien se queda con algo tuyo con complicidad del gobierno".
Se presenta un gráfico comparativo del salario promedio del sector privado registrado: en 2015, con números actualizados, sería de $2.500.000, mientras que hoy es de $1.796.000, evidenciando una drástica caída.