Los salarios registrados en Argentina continúan perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación, según datos oficiales del INDEC correspondientes a marzo.
Los sueldos formales aumentaron un 3% en marzo, mientras que el índice de precios al consumidor (IPC) fue del 3,4%, lo que representa una pérdida del 0,4% acumulada. La situación se agrava porque los productos de primera necesidad son los que más han aumentado.
El sector público registró un incremento salarial del 5%, superando al sector privado formal (2,1%). A nivel interanual, los salarios registrados aumentaron un 28,1% frente a un IPC del 32,6%, una brecha de más de 4 puntos porcentuales.
Además de la actualización salarial, muchas familias enfrentan restricciones de ingresos por la reducción de horas extras o días de trabajo, y quienes tienen trabajos por cuenta propia también vieron disminuir sus ingresos. Esto dificulta el pago de gastos esenciales, como prepagas, que también han aumentado por encima de la inflación.