La ONU está limitando sus operaciones humanitarias debido a una grave escasez de fondos, lo que agrava el hambre y el desplazamiento en los territorios palestinos ocupados, incluyendo Gaza y Cisjordania.
Se ha realizado un llamamiento urgente para recaudar más de 4 mil millones de dólares, pero hasta el momento solo se ha obtenido el 12% de esa cifra (490 millones). Esto ha llevado a una reducción drástica de la asistencia alimentaria, pasando de 1.8 millones de comidas diarias en febrero a alrededor de un millón actualmente.
Como consecuencia, una de cada cinco familias en Gaza come solo una vez al día, y muchas madres se saltan comidas para alimentar a sus hijos. La falta de recursos también afecta las operaciones por restricciones en la entrada de repuestos, generadores y combustible.