El presidente Javier Milei habría defendido públicamente la inocencia de su allegado Esper, a pesar de que Alfredo Machado, socio de Esper, se declaró culpable de dos delitos de lavado de dinero en Estados Unidos y enfrenta una condena de 16 años de prisión por narcotráfico.
Machado, quien habría proveído fondos y recursos a Esper, está implicado en maniobras ilícitas. La postura del presidente genera controversia, especialmente por haber cuestionado a periodistas y economistas mientras defiende a personas bajo investigación judicial.