Se profundiza la investigación sobre la red de clínicas clandestinas en González Catán. Se destaca la gravedad de la situación, donde pacientes eran atendidos por personas sin título médico, poniendo en riesgo su salud. El fiscal Garate y el juez de Garantías Rubeno Chipinti están a cargo de la causa.
Se mencionan los delitos de asociación ilícita, ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos y estafa. Se resalta que la escala penal para algunos de estos delitos es baja, y se sugiere la necesidad de una reforma en el Código Penal. La investigación busca pruebas sólidas para respaldar las acusaciones contra la organización.