Una banda dedicada a la atención médica clandestina fue desarticulada en González Catán. La organización operaba bajo el nombre de "Argentina Salud" y utilizaba la identidad de al menos 50 médicos reales para realizar procedimientos médicos ilegales.
Los integrantes de la banda, muchos de ellos familiares, contaban con antecedentes por homicidio y robo de camiones. El líder, Alberto Rubén Santarseri, condenado previamente por asesinato, dirigía la red desde una clínica en Alejo Santander.
Se sospecha que las prácticas ilegales de esta banda podrían haber causado la muerte de al menos dos personas. La investigación se inició a raíz de una denuncia de la Dra. Romina Neira, a quien le usurpaban su matrícula y sello profesional.