Se detalló la creación de un impactante vestido de vidrio líquido, diseñado por Verónica Fares y lucido por Sol en un evento. El proceso de elaboración implicó un minucioso trabajo artesanal, logrando un efecto visual de "vidrio mojado" y añadiendo gotas de cristal para un toque de alta costura.
El vestido, descrito como una "escultura", fue adaptado a las medidas de Sol y requirió un molde del cuerpo. La pieza, a pesar de su apariencia rígida, resultó ser muy liviana y móvil, permitiendo a Sol caminar con cierta dificultad debido al material. La diseñadora Verónica Fares destacó la confianza en su criterio y la originalidad de la obra, que ya ha despertado interés en museos, incluso con la posibilidad de ser expuesta en el MoMA de Nueva York.
Se mencionó la inspiración en la Gala Met y la búsqueda de fusionar arte y moda. El vestido, que requirió un gran esfuerzo de elaboración, fue presentado en un maniquí con las medidas de Sol, quien expresó su fascinación al probárselo por primera vez y describió la experiencia como haber entrado en una "estatua literal".