Se informa sobre una impactante escultura de 5,2 metros de altura, realizada con 2.000 a 3.000 plantas, que representa a un perro.
Esta obra, ubicada en el Barrio Chino, es un homenaje a la figura del perro como compañero de vida y una intervención artística urbana. La escultura requiere riego para su mantenimiento y tiene un efecto especial: el movimiento de su "pelaje" con el viento.
La creación forma parte del Festival Internacional de las Flores y demuestra la habilidad de los artistas chinos para trabajar con vegetación.