El gobierno de Estados Unidos amplió el cupo para refugiados sudafricanos de etnia bóer (africaners), informando al Congreso que buscará aceptar a 17.500 personas.
Esta medida se enmarca en el pulso entre la Casa Blanca y el gobierno de Cyril Ramaphosa sobre el trato a las minorías blancas en Sudáfrica, quienes poseen un porcentaje significativo de tierras a pesar de ser una minoría poblacional.
La administración Trump ha calificado de "racista" un proyecto legislativo sudafricano sobre redistribución de tierras que afectaba a la minoría blanca, tomando represalias como el boicot a la cumbre del G20 en Johannesburgo en 2025.