La investigación sobre la desaparición de Loan dos años después sigue sin poder responder la pregunta básica: ¿dónde está?
Se especula sobre diversas hipótesis, desde un accidente hasta una red de trata o venta de órganos, pero no hay datos comprobables que confirmen alguna de ellas.
La falta de respuestas concretas genera desesperación y la sensación de que hubo intereses poderosos para ocultar lo sucedido.