Se enfatiza que la clínica Argentina Salud apuntaba a los sectores más humildes y trabajadores, quienes por falta de tiempo o por la demora en turnos de hospitales públicos, recurrían a estos centros privados en busca de atención inmediata.
Los pacientes pagaban sumas considerables (entre 30 y 40 mil pesos por consulta) creyendo obtener un servicio de mayor calidad o rapidez, pero terminaban siendo víctimas de "chantas inescrupulosos" que ofrecían servicios médicos sin la debida habilitación y con profesionales no calificados.