En Bolivia, el nuevo gobierno de Rodrigo Paz enfrenta una compleja situación de conflictividad social y un gobierno en minoría, lo que requiere gran habilidad para la gestión. A pesar de la retórica de algunos sectores que piden el fin del gobierno y protegen a Evo Morales, el analista Tomás Fenati destaca que el problema central es económico: la falta de reservas y petróleo, sumado a un déficit fiscal significativo.
Fenati señala que, si bien el 58% de la población votó por un cambio de modelo, la crisis económica actual, similar a la de Argentina en 2001, pone a prueba la sustentabilidad del país. La lucha entre Arce y Evo Morales añade una capa adicional de complejidad a la interna política boliviana.
El analista internacional Juan Pablo Leque enfatiza la importancia de comprender la demografía y los conflictos sociales y étnicos de Bolivia, advirtiendo que los paralelismos con Argentina o Uruguay son difíciles. Propone que la falta de orden en países desiguales como los latinoamericanos conduce al caos, y que el pensamiento de "orden" es lo que falta en la región, más allá de las ideologías de izquierda o derecha.