El analista político Carlos Valverde describe al gobierno de Rodrigo Paz en Bolivia como débil y dubitativo, argumentando que su falta de decisión para implementar medidas económicas y reformas necesarias está exacerbando la crisis.
Valverde señala que Paz teme asumir costos políticos altos al no declarar estado de sitio o excepción, a pesar de los pedidos populares. La postergación de medidas clave, como la presentación del presupuesto general del Estado, genera incertidumbre y preocupación.
Se menciona la posibilidad de que la debilidad del gobierno se origine en la falta de una estrategia clara para romper con el legado del "socialismo del siglo XXI" y la influencia de Evo Morales y Arce. La ausencia de un liderazgo ejecutivo firme dificulta la gobernabilidad y la resolución de los problemas del país.