Se abordan los elementos de la crisis económica, social y política en Bolivia, con disturbios y bloqueos en las calles. La exigencia principal es la renuncia de Rodrigo Paz Pereira, quien asumió hace seis meses sin mayoría parlamentaria y ha dado la espalda a su vicepresidente.
Los disturbios, convocados por la central obrera boliviana a cargo de Mario Arguello, son vistos por el gobierno como parte de una trama terrorista. El gobierno de Paz Pereira enfrenta momentos críticos, enfrentándose a quienes lo apoyaron para ser electo.