Carlos Sánchez Berzaín, exministro de gobierno boliviano, analiza la profunda crisis que atraviesa el país, marcada por una falta total de confianza en las instituciones. Según una encuesta reciente, la justicia boliviana registra un 86% de desconfianza, el Ministerio Público un 82,2%, y la Presidencia un 68% de repudio.
Berzaín sostiene que la crisis actual es el resultado de más de 20 años de "intervención extranjera" por parte de Cuba y Venezuela, que habrían facilitado el ascenso de Evo Morales y posteriormente de Luis Arce. Se le acusa a Morales de haber construido un "narcoestado" y a Arce de continuar con el "desastre" institucional y económico.
El país enfrenta una severa crisis económica, sin reservas en el Banco Central y con la caída de la exportación de gas. La esperanza depositada en el actual presidente, Rodrigo Paz, se ve amenazada por la falta de soluciones a corto plazo y la persistencia de problemas institucionales y de corrupción.