El equipo de restauradores del patrimonio artístico del complejo franciscano de San Francisco en Tucumán detalla los trabajos realizados en pinturas murales, retablos e imaginería, destacando la influencia del medio ambiente en la degradación de las obras.
Se explica el proceso de diagnóstico y recuperación de patologías, con un registro fotográfico y gráfico de cada elemento. Se priorizaron las intervenciones según el valor histórico, estético, técnico y religioso, identificando como las más urgentes las del Cristo Yacente y el retablo de San José del Molina.
Los trabajos de consolidación de suelos y saneamiento de desagües requirieron la intervención de arqueólogos debido a la antigüedad del sitio, que alberga testimonios desde los inicios de San Miguel de Tucumán. Se rescataron restos y materiales de distintas épocas, lo que llevó a la formación de un museo de sitio.