Las obras de recuperación del histórico complejo franciscano en San Miguel de Tucumán requirieron un especial cuidado debido a la posible aparición de restos u objetos arqueológicos a metros de profundidad.
Se realizaron trabajos de consolidación de suelos y saneamiento de desagües, con la intervención y supervisión de arqueólogos. Esto se debió a que el conjunto alberga testimonios de ocupación humana desde los principios de la ciudad, haciendo necesario el rescate de posibles hallazgos.
Las exploraciones arqueológicas permitieron rescatar restos y materiales de distintas épocas, lo que llevó a la formación de un museo de sitio donde se exhiben estos hallazgos y se narra la historia del conjunto, además de detallar el proyecto y la obra ejecutada.