Ucrania lanzó su mayor ataque en más de un año contra la capital de Rusia, derribando 556 drones ucranianos en 14 regiones y Crimea, según el Ministerio de Defensa ruso. Los ataques dejaron al menos 4 muertos y 12 heridos.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, justificó los bombardeos como represalia por la ofensiva aérea rusa contra Kiev. Ucrania busca golpear la capital rusa y sus alrededores, demostrando su capacidad para alcanzar objetivos alejados de la frontera y presionar a Rusia para que ponga fin a la guerra.