El expresidente de Bolivia, Evo Morales, es señalado como prófugo de la justicia y se le acusa de ser el jefe del narcotráfico en el país. Según informes, Morales estaría utilizando el financiamiento del narcotráfico para financiar manifestaciones y desestabilizar al gobierno actual.
Se le acusa también de ser un abusador de menores, lo que explicaría su situación de prófugo. Las imágenes de las protestas muestran gente herida y bloqueos en rutas, generando preocupación por un posible desabastecimiento y un clima de caos.