Evo Morales acusó al gobierno de Javier Milei de enviar gases lacrimógenos y armas a Bolivia a través de aviones Hércules. Según Morales, estos elementos estarían destinados a la represión de las protestas.
Funcionarios bolivianos y periodistas locales desmintieron la versión, asegurando que los aviones argentinos solo transportaron ayuda humanitaria, como alimentos y medicamentos. La cancillería argentina confirmó el envío de ayuda y calificó las acusaciones de Morales como falsas.