El diputado Jorge se suma a las críticas sobre la licitación de la hidrovía del Río Paraná, denunciando irregularidades y cuestionamientos por parte de la Procuración de Investigaciones Administrativas (PIA).
Se señala una posible orientación de la licitación hacia empresas específicas y se pone en duda el rol de Santiago Caputo. La exclusión de empresas chinas y el interés de empresas belgas generan sospechas.
Además, se cuestiona la extensión del contrato a 25 años, la falta de estudios de impacto ambiental y el posible incumplimiento del tratado de Escazú, lo que podría favorecer a grandes exportadoras y navieras.