Se debate la naturalización de la violencia y la agresión entre jóvenes, así como la inacción judicial ante estos casos.
Se mencionan prácticas del "medio ego" y la falta de conciencia de los menores sobre la gravedad de sus actos, como la comercialización de imágenes deepfakes.
Se expone la necesidad de intervención y se relata un caso de bullying donde un joven agrede a otro para sentirse empoderado.
Se cuestiona por qué los menores no tienen acceso a una justicia ágil y se critica al poder judicial por no estar a la altura de las circunstancias.