Kevin Martínez, un adolescente de 15 años, murió dos días después de chocar en moto contra un auto en Chascomús. Si bien la autopsia preliminar indica lesiones compatibles con el impacto, su familia sostiene que una brutal golpiza posterior fue determinante para su muerte.
Según relata Romina, madre de Kevin, el agresor, Leandro Marcelino (49 años), golpeó salvajemente a su hijo mientras este estaba herido y siendo asistido por personal de SAME y policial. La familia denuncia que nadie intervino para detener la agresión, permitiendo que Marcelino siguiera golpeando a Kevin hasta causarle la muerte.
La familia niega las versiones que circularon sobre que Kevin intentaba robar o que la moto que conducía era robada. Afirman que Kevin era un adolescente normal y que cualquier problema se podría haber resuelto a través de la justicia. Critican duramente la pasividad de las fuerzas de seguridad presentes en el lugar.
Actualmente, Leandro Marcelino se encuentra prófugo y la familia exige su detención. Cuestionan la preliminar de la autopsia y sospechan que hay protección hacia el agresor. Piden que se investigue a fondo la actuación de los policías y personal de salud que permitieron la golpiza.