Cuba atraviesa su peor crisis en décadas, con escasez de petróleo venezolano y sin perspectivas claras, mientras Washington aplica máxima presión.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, se muestra dispuesto a dialogar con Estados Unidos, pero sin presiones.
Se plantea la posibilidad real de una invasión o ataque de Estados Unidos si las negociaciones con Raúl Castro (o su nieto "Raulito") no avanzan.
La situación en Cuba depende también de los tiempos de la posible guerra en Irán, sugiriendo una interconexión en las estrategias de EE.UU.