Las tensiones entre Cuba y Estados Unidos se han elevado significativamente, con la reimposición de sanciones estadounidenses contra el gobierno cubano y sus fuerzas armadas, en un contexto de grave crisis económica y energética en la isla.
Estados Unidos acusa a Cuba de mantener lazos con Irán y Hezbollah. Además, Donald Trump ha insinuado la posibilidad de una invasión estadounidense a Cuba tras la resolución del conflicto con Irán, lo que ha llevado al gobierno cubano a advertir sobre una potencial agresión militar y a distribuir manuales de preparación para la defensa civil.
A pesar de las conversaciones entre funcionarios de ambos países para evitar un enfrentamiento, existe la preocupación de que, si Trump no considera una victoria la resolución de la guerra en Irán, busque un nuevo objetivo exterior para presentar como un logro en año electoral. Internamente, el gobierno cubano utiliza estas advertencias para consolidar apoyo frente a las críticas por la crisis económica y los masivos apagones.