Se debate sobre la intervención de las Fuerzas Armadas en Bolivia ante la crisis. Se considera peligroso que actúen, ya que están capacitadas para otro rol y su intervención podría derivar en muertos y heridos, cambiando el eje de la situación.
Se enfatiza que la policía debería ser la encargada de contener la situación, y que las Fuerzas Armadas solo deberían actuar como última instancia si la república está en riesgo. Se advierte que retroceder demasiado ante la violencia puede hacer que esta avance.