La crisis en Bolivia se agudiza con protestas masivas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Los manifestantes, incluyendo campesinos, trabajadores rurales y mineros, reclaman contra una reforma agraria que permitiría el embargo de sus tierras y exigen un aumento salarial del 20% ante una inflación acumulada del 15%.
Los bloqueos en La Paz generan desabastecimiento. Si bien el gobierno de Paz, alineado con Javier Milei, cuenta con el respaldo de Estados Unidos, las protestas continúan. Se menciona además la situación de Evo Morales, expresidente con orden de captura, quien se encuentra refugiado y es apoyado por algunos manifestantes.